Este libro tiene como objetivo describir un poco de la situación en la que vivía la sociedad en los días de Jesús. Una sociedad que atravesaba tiempos sumamente convulsos. Un pueblo que anhelaba encontrar una luz en medio de la oscuridad en la que vivía.
En religión predominaban el legalismo y el ritualismo anticuados. La fusión entre política y religión, que culminó con la exploración de rituales sagrados para el pueblo judío. Además del rechazo de quien prometió salvar a los hombres sin que estos pagaran nada por ello. Allí existía un sistema religioso utilizado como medio para obtener ganancias financieras exorbitantes. Y para defender estos intereses, los religiosos hipócritas estaban dispuestos a crucificar a cualquier Cristo que apareciera. Y eso es exactamente lo que hicieron.
El mal también estuvo permeado en la política con locos como Herodes el grande, Antipas y Agripa, entre otros hombres sanguinarios que, a través de la violencia y la explotación, sometieron con puño de hierro al pueblo que se conocía como el pueblo de Dios, los israelitas descendientes de Abraham.