Inspirada en la obra “El Hombre que lo Tenía Todo Todo Todo” de Miguel Ángel Asturias, esta narrativa rinde homenaje a su genio y realismo mágico.
La historia pulsa con antiguos saberes, donde Chilabaco, un sapo sabio, revela los místicos poderes de las semillas de aguacate, custodiadas por los volcanes de Agua, Fuego y Acatenango.
Entretejiendo elementos fantásticos con profundas verdades, se explora el amor, la familia.
Los lectores descubrirán que la verdadera riqueza no se mide en oro, sino en los momentos compartidos y las verdades del corazón.