Psicología y cristianismo no van unidos, eso dicen una gran cantidad de autores que se caracterizan por tener un discurso anti-psicología. Su argumento, es que solo la revelación especial (la Biblia) es lo que sirve para entender la mente humana. Con dicha narrativa, han convencido a millones de personas que no es posible encontrar solución a los problemas emocionales humanos utilizando la psicología, al contrario, reniegan de ella y hablan de tal modo de la ciencia que sólo creen que la Biblia tiene respuesta para cualquier problema humano.
En mi experiencia con cristianos fundamentalistas he visto a muchos de ellos ocupados en la evangelización, en el liderazgo eclesiástico, mientras, en su vida privada se enfrentaban con miedos paranoicos, disfunciones sexuales, violencia doméstica, conflictos de identidad, problemas de autoestima, etc., y al mismo tiempo de los problemas que tienen siguen sosteniendo que "Jesús es su mejor psicólogo" o que "con la vida espiritual es suficiente", mientras continúan con la incoherencia de vidas atrapadas en conflictos emocionales graves.