El escenario fue construido para dos géneros. Salvador está a punto de bailar un tercero.
En el despiadado mundo del ballet argentino, la perfección es la única moneda. Para Salvador Zelko, esa perfección alguna vez significó ser la bailarina ideal. Pero los vestuarios se sentían como jaulas y la coreografía como una mentira. Ahora Salvador por fin está dando el paso hacia su verdad como hombre trans ... pero la transición está lejos de ser un salto elegante.
Desde el silencio estéril de las habitaciones de hospital hasta la crudeza con luces de neón del trabajo sexual, la vida de Salvador se convirtió en un ensayo agotador para un papel que todavía no existe. Mientras lucha por recuperar su lugar en la barra, tiene que enfrentarse a los bordes afilados del deseo y a las sombras de una tradición que exige que desaparezca.
Salvador terminó de actuar para les demás. Ahora está listo para bailar para sí mismo, aunque tenga que romper el escenario para lograrlo.