Esa noche, tras una cena con mis amigas, el aire cargado de risas y vino, me detuve en la gasolinera camino a casa. No esperaba que la conversación y los recuerdos con mis amigas esa noche encendiera un fuego que no podía apagar. Tantas cosas en la cabeza que me llevaron a cruzar una línea que nunca imaginé traspasar con un desconocido a medianoche en la estación de gasolina. Ahora, atrapada entre la culpa que me susurra el nombre de mi marido y el deseo que aún me quema la piel. ¿Fue una transgresión de una sola ocasión? Lee para saber qué pasó con el hombre de la gasolinera que me llevó a ser una mujer casada e infiel.
Este cuento caliente es un relato erótico corto destinado exclusivamente a mayores de edad. Su contenido es explícitamente sexual.