Volumen II · Heridas Compartidas
Hay cosas que solo se dicen en la oscuridad, cuando la guerra ha agotado todas las defensas. Lyra y Adfort se han visto obligados a depender el uno del otro más de lo que cualquiera de los dos admitiría en voz alta. Él sigue siendo el muro. Ella sigue golpeándolo. Pero los muros, si se golpean en el lugar correcto, a veces revelan que no son sólidos del todo.