En Santa Esperanza no hay hombres. Solo madres, hijos y un secreto enterrado bajo el silencio.
Laura siempre creyó que Santa Esperanza era el refugio perfecto. Un pueblo tranquilo con una comunidad de mujeres unidas, el lugar ideal para proteger a sus hijos del mundo exterior.
Pero la calma es una fachada.
Los pupitres en la escuela empiezan a quedar vacíos. Las otras madres sonríen y callan, fingiendo una normalidad aterradora. Y entonces surgen las voces: susurros siniestros que solo Laura parece escuchar y que surgen de las sombras de las calles.
¿Están desapareciendo los niños o los están ocultando?
En un pueblo donde la ausencia de hombres es la norma, Laura descubrirá que la mayor amenaza no viene de fuera, sino de las raíces mismas de Santa Esperanza.
Acompaña a Laura en este thriller psicológico de ritmo asfixiante donde nada es lo que parece y el final te obligará a cuestionar todo lo que has leído.