En un callejón silencioso donde el tiempo parece detenerse, existe un taller dedicado a reparar objetos rotos.
Mateo Cruz es un maestro del Kintsugi, el arte de unir las grietas con oro. Para él, cada fractura cuenta una historia… excepto la suya.
Clara Solano llega con una pequeña caja de música hecha pedazos, convencida de que todo lo que toca termina roto. Lo que no imagina es que ese taller no solo repara cerámica, sino también corazones.
Entre polvo, silencio y cicatrices doradas, dos almas imperfectas descubrirán que la belleza no nace de la perfección, sino de lo que sobrevive después de romperse.
El Taller de las Cosas Rotas es una novela íntima y conmovedora sobre la fragilidad, la paciencia y el arte de volver a empezar.