Publicada por primera vez en 1473, la Imitación de Cristo de Tomás de Kempis es un libro que estuvo dirigido, originalmente, a monjes que deseaban vivir una vida auténticamente contemplativa y espiritual al servicio de Dios.
En su obra, el canónigo agustino plasmó el espíritu ascético y místico inspirado por su gran amor a Cristo, mostrando cómo ser un verdadero discípulo de Jesús y cómo imitarlo en lo que respecta al amor de Dios, la liberación del alma frente a las vanidades y tentaciones del mundo y el refuerzo de la fe en los momentos de tribulación, todo a través de la práctica y el perfeccionamiento de la vida contemplativa.
A más de cinco siglos de su primera edición, esta obra sigue renovándose, pues continúa siendo guía y alimento espiritual no sólo para las personas de la vida consagrada, sino también para todas aquellas almas que buscan acercarse a Dios y con ello luchar contra el egoísmo, el odio y la desesperanza para alcanzar la paz.
La Imitación de Cristo es un clásico de la literatura cristiana, así como un título imprescindible para el estudio de la teología mística y la práctica de la vida espiritual, que ha pasado por las manos de grandes teólogos y santos que comprendieron lo necesaria que es la búsqueda de lo trascendente, lo eterno y lo inmortal, antes que de lo vano, lo temporal y lo pasajero.