En el Registro Civil, donde cada vida está reducida a un expediente, el orden es lo único que mantiene al mundo en pie.
Durante más de treinta años, el archivista Sr. Pérez ha dedicado su existencia a sellar documentos, clasificar carpetas y proteger el delicado equilibrio del sistema. Para él, los papeles no son simples registros: son la estructura invisible que sostiene la realidad.
Pero un día aparece una anomalía.
Un expediente inexistente.
Un nombre que nadie recuerda.
Un microfilm dañado que no debería existir.
A medida que Pérez investiga, descubre algo inquietante: el estado de los archivos parece afectar directamente a las personas que representan. Y cuando finalmente encuentra un expediente con su propio apellido, comienza a comprender una verdad aterradora:
En el Archivo, nadie es indispensable.
Y algunos hombres solo existen mientras su expediente siga intacto.