Salvar el mundo es más fácil que admitir lo que sientes por la persona que te está ayudando a hacerlo.
Con un sello restaurado y tres más en cuenta regresiva, Seraphyn y Caelith continúan una misión que se ha vuelto más peligrosa y más complicada en todas las formas posibles. Alguien dentro de Soleth lleva años trabajando para que el Vacío gane, y cada paso que dan hacia la verdad los acerca más a un enemigo que conoce sus movimientos antes de que los hagan.
Pero el mayor peligro no viene del exterior.
Viene de las conversaciones a medianoche, de los secretos que salen en los momentos más inconvenientes, de la forma en que dos personas que llegaron como opuestos absolutos empiezan a reconocerse en el otro con una precisión que no tiene nada de táctica y todo de inevitable. Los sellos no son lo único que se está agrietando.
La Grieta es el segundo volumen de la trilogía: más oscuro, más íntimo y considerablemente más difícil de sobrevivir con el corazón intacto, tanto para los personajes como para quien los lee.